Claves para identificar si sufrís violencia laboral
En Argentina, los casos de violencia laboral están en aumento, y lo que es aún más preocupante, muchas veces quienes la sufren no saben cómo abordarla o a quién recurrir.
En este artículo, queremos brindarte información clara y precisa sobre los tipos de violencia laboral que podés encontrar en tu lugar de trabajo, con un enfoque particular en la violencia laboral contra la mujer, una problemática que aún necesita ser visibilizada y erradicada. Además, te explicaremos cómo podés identificar si estás siendo víctima de violencia laboral y qué pasos podés seguir para protegerte.
¿Qué es la violencia laboral?
La violencia laboral es un fenómeno que, lamentablemente, sigue presente en muchos lugares de trabajo en Argentina y en el mundo. Se trata de un abuso de poder que tiene como objetivo someter o excluir a un trabajador, y se puede manifestar de diversas formas.
La violencia en el trabajo puede adoptar múltiples formas. Algunas veces se presenta de manera clara, como en casos de agresiones físicas o amenazas directas. Otras veces, es más sutil, como el acoso psicológico, la discriminación o el abuso de poder. En cualquier caso, los efectos pueden ser devastadores para la salud mental y emocional de las personas afectadas, y pueden desencadenar desde problemas de ansiedad y depresión hasta trastornos físicos graves debido al estrés prolongado.
En Argentina, la violencia laboral está regulada por la ley, pero muchas veces no es denunciada por falta de conocimiento o por temor a represalias..
La legislación sobre violencia laboral en Argentina
La Ley 20.744 de Contrato de Trabajo es la normativa clave que regula las relaciones laborales en Argentina. En su artículo 81, establece el principio de igualdad de trato entre los trabajadores, prohibiendo cualquier tipo de discriminación arbitraria, sea por motivos de sexo, religión, raza, orientación sexual, discapacidad u otros. Si bien esta ley no aborda específicamente la violencia laboral, el principio de igualdad de trato se extiende a la prohibición de cualquier abuso de poder que implique una forma de discriminación o exclusión en el ámbito laboral.
La discriminación arbitraria, entendida como aquella que no tiene justificación objetiva, es una manifestación de violencia laboral y está prohibida. El empleador debe garantizar que todos los trabajadores reciban el mismo trato en igualdad de condiciones, y cualquier trato desigual debe estar debidamente justificado por razones laborales objetivas.
Uno de los principales instrumentos internacionales que aborda la violencia laboral es el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que fue ratificado por Argentina en 2020. Este convenio establece el marco global para prevenir la violencia y el acoso en el trabajo y subraya que tanto la violencia como el acoso son violaciones a los derechos humanos y deben ser abordados mediante la implementación de políticas y medidas efectivas.
El Convenio 190 define la violencia y el acoso laboral como una conducta no deseada que afecta la dignidad de las personas y crea un ambiente laboral hostil. La ratificación de este convenio por parte de Argentina refuerza el compromiso del país en la protección de los trabajadores, promoviendo la creación de ambientes laborales seguros y saludables.
El gobierno argentino ha adoptado diversas medidas en conformidad con este convenio para establecer un sistema de prevención, denuncia y sanción de la violencia laboral, incluyendo la creación de mecanismos de asistencia y orientación para las víctimas.
Tipos de violencia laboral
Como ya hemos adelantado, la violencia laboral puede adoptar diversas formas, todas ellas con el objetivo de someter, discriminar o excluir a un trabajador, afectando su bienestar físico, psicológico y social. A continuación, detallamos los principales tipos de violencia laboral reconocidos en la legislación y normativa argentina.
1. Agresión física
Es cualquier acción que cause daño físico al trabajador. Esto puede incluir golpes, empujones, patadas u otros tipos de violencia que resulten en lesiones. Aunque es una de las formas más evidentes de violencia laboral, muchas veces se presenta como una manifestación aislada o como parte de un patrón de maltrato. Las agresiones físicas pueden dejar secuelas visibles o invisibles, impactando tanto en la salud física como en la emocional del trabajador.
2. Acoso sexual
Es una de las formas de violencia laboral más graves y se refiere a cualquier comportamiento o comentario de carácter sexual, no solicitado y no bienvenido, realizado en el ámbito de trabajo. Esta conducta puede incluir insinuaciones, tocamientos no deseados, propuestas sexuales o comentarios explícitos sobre la apariencia física de la persona. El acoso sexual genera un ambiente de trabajo hostil y humillante, afectando la dignidad de la víctima, su salud mental y su productividad.
El acoso sexual laboral puede ser tanto verbal como físico y, por lo general, es ejercido por una persona en posición de poder sobre otra, como un superior jerárquico, aunque también puede ocurrir entre compañeros de trabajo.
3. Violencia de género
Aunque muchas veces es confundida con el acoso sexual, la violencia de género en el ámbito laboral tiene sus propias características, ya que está vinculada a la desigualdad de poder entre hombres y mujeres. Este tipo de violencia puede incluir acoso sexual, comentarios sexistas, discriminación por embarazo, trato desigual o exclusión de las mujeres en posiciones laborales. La violencia de género puede ser tanto física como psicológica, y tiene un impacto significativo en la igualdad de oportunidades en el entorno laboral.
En muchos casos, las mujeres enfrentan barreras para denunciar este tipo de violencia, debido a la falta de apoyo institucional o a la normalización de conductas sexistas en el ámbito de trabajo.
4. Acoso psicológico
El acoso psicológico laboral, también conocido como mobbing, se refiere a un conjunto de conductas de hostigamiento, maltrato o humillación continuada hacia un trabajador. Estas conductas pueden ser tanto verbales (insultos, críticas destructivas) como emocionales (aislamiento, amenazas). El objetivo es desestabilizar la mente y la autoestima del trabajador, afectando su salud mental y emocional. Con el tiempo, el acoso psicológico puede llevar a graves consecuencias, como estrés, depresión y pérdida de confianza.
Este tipo de violencia puede ser más sutil y difícil de identificar, ya que no deja marcas físicas evidentes. Sin embargo, sus efectos pueden ser devastadores para la víctima, comprometiendo su rendimiento laboral y su bienestar general.
5. Violencia estructural o institucional
La violencia estructural se refiere a las condiciones laborales que, aunque no se manifiestan a través de agresiones directas, generan un ambiente de trabajo hostil o injusto. Esto puede incluir una mala gestión, la sobrecarga de trabajo, la falta de recursos adecuados, la discriminación laboral sistemática o la ausencia de medidas para prevenir el acoso. Este tipo de violencia está directamente relacionado con la organización del trabajo y la cultura laboral.
La violencia institucional también es una forma de violencia laboral que involucra a la propia organización del lugar de trabajo. Esta violencia se manifiesta cuando la estructura organizativa no protege a los trabajadores o, incluso, cuando fomenta condiciones de abuso, acoso o trato injusto. Por ejemplo, si una empresa no tiene un protocolo claro contra el acoso laboral o no actúa ante las denuncias de los trabajadores, está permitiendo que se perpetúe la violencia.
6. Violencia por omisión
Ocurre cuando no se toman las medidas necesarias para prevenir o erradicar la violencia en el lugar de trabajo. Esto puede incluir la falta de protocolos de seguridad o de denuncias ante situaciones de abuso, la desprotección ante un comportamiento violento de superiores o compañeros, o la indiferencia ante las necesidades del trabajador. La omisión, aunque no implique un acto directo de agresión, puede tener consecuencias graves, ya que permite que la violencia continúe sin ser intervenida, afectando a los trabajadores y al ambiente laboral.
7. Violencia horizontal (entre pares)
Se da entre compañeros de trabajo, cuando un trabajador es objeto de acoso o maltrato por parte de sus iguales. A diferencia de la violencia vertical (de un superior hacia un subordinado), en la violencia horizontal el abuso proviene de una persona en la misma jerarquía. Aunque no es tan frecuente como el acoso de superiores hacia empleados, la violencia horizontal puede ser igualmente destructiva y crear un ambiente de trabajo tóxico.
Esta forma de violencia incluye conductas como el boicot, la difusión de rumores, el aislamiento social o la manipulación de la información. Aunque se manifiesta entre iguales, sigue siendo una violación de los derechos laborales y puede tener efectos negativos en la salud mental y el desempeño laboral de la víctima.
Estadísticas sobre la violencia laboral contra la mujer y varón en Argentina
Una investigación realizada por Grow- género y trabajo junto al proyecto regional feminismos de la Fundación Friedrich Ebert (FES) entre 2021 y 2022, reveló que un 81% de las mujeres y 58% de los varones en Argentina experimentaron violencia laboral. Además, 3 de cada 10 mujeres sufrieron violencia sexual en el trabajo, y el 60% de las mujeres vivieron violencia económica en sus trabajos.
Y eso no es todo. Casi 9 de cada 10 personas en Argentina recibieron comentarios sexistas o discriminatorios en el ámbito laboral. Además, el 77% recibió comentarios sobre el cuerpo y/o la vestimenta que les generaron incomodidad. Estos datos provienen de una encuesta realizada por ELA y la consultora NODOS a finales de 2019.
Según un estudio realizado por la Universidad Nacional de La Plata en 2023, el 29% de los trabajadores argentinos han experimentado acoso laboral. Este porcentaje ha aumentado significativamente en los últimos años, lo que indica que el mobbing y la violencia laboral son preocupaciones crecientes en el entorno laboral del país. Este mismo estudio arrojó que 40% de los trabajadores han sido testigos o víctimas de violencia laboral.
¿Cómo identificar si sufrís violencia laboral?
La violencia laboral puede manifestarse de diversas formas, y reconocer los signos es el primer paso para abordarla.
Si te enfrentas a situaciones donde alguien te amenaza o te agrede físicamente, o incluso existe una presión física constante, como empujones o gestos intimidatorios, estás siendo víctima de violencia laboral. Esto puede ir desde una conducta violenta hasta gestos agresivos que te hagan sentir inseguro o amenazado.
Si alguien hace propuestas o comentarios sobre tu apariencia, te toca de manera inapropiada o constantemente hace avances sexuales sin tu consentimiento, estás siendo acosado laboralmente de manera sexual.
Si sentís que alguien te somete a un trato degradante o humillante de manera constante y repetitiva, podés estar siendo víctima de acoso psicológico. Esto incluye:
- Insultos y descalificaciones.
- Críticas destructivas que afectan tu autoestima.
- Aislamiento social dentro del lugar de trabajo.
- Rumores dañinos o falsos sobre ti.
- Manipulación emocional, como culparte por cosas que no están bajo tu control.
Este tipo de maltrato puede tener consecuencias muy negativas sobre tu bienestar emocional y mental.
Si notás que se te niegan oportunidades de crecimiento profesional, ascensos, capacitaciones o recursos, mientras que otros compañeros con menos experiencia o calificación reciben esos beneficios, podrías estar enfrentando discriminación laboral. Las mujeres, por ejemplo, suelen enfrentar barreras invisibles relacionadas con el género, como la negación de ascensos o la falta de igualdad salarial.
¿Qué podés hacer si identificás que estás sufriendo violencia laboral?
- Documentá los incidentes: Es importante mantener un registro detallado de las situaciones de violencia laboral que estás viviendo. Anotá fechas, horas, lo sucedido, las personas involucradas y cualquier testigo presente. Esta documentación puede ser clave si decidís presentar una denuncia.
- Buscá apoyo: Consultá con recursos como la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral, sindicatos, psicólogos o compañeros de confianza. Hablar con alguien te puede brindar el apoyo emocional necesario y ayudarte a comprender mejor tus derechos.
- Informate sobre tus derechos: Es fundamental que conozcas las leyes que te protegen como trabajador. En Argentina, la Ley de Contrato de Trabajo y otros marcos legales protegen a los empleados contra la violencia y el acoso laboral.
- Considerá presentar una denuncia: Si la situación no mejora o te sentís en peligro, es recomendable que presentes una denuncia formal ante las autoridades laborales. En Argentina, podés dirigirte a la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral, donde recibirás orientación y apoyo.
- Consultá con un abogado: Si las agresiones son graves, puede ser útil que hables con un abogado especializado en derecho laboral para conocer tus opciones legales y cómo proceder.
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Si sufrís presión constante, humillaciones, discriminación o acoso en tu empleo, nuestro equipo puede ayudarte a proteger tus derechos y evaluar acciones legales.
💬 Consultar vía WhatsAppBeneficios de una asesoría legal especializada
Enfrentar una situación de violencia laboral puede ser un proceso desgastante y difícil de manejar sin el respaldo adecuado. En muchos casos, las personas afectadas desconocen sus derechos o temen represalias por denunciar. Por eso, contratar abogados laboralistas es clave.
1. Conocer tus derechos y opciones legales
El derecho laboral en Argentina protege a los trabajadores contra cualquier forma de violencia en el ámbito laboral. Un abogado especializado puede explicarte qué derechos tenés, qué constituye violencia laboral según la normativa vigente y cuáles son los pasos a seguir en tu caso.
2. Asesoramiento para la denuncia y recolección de pruebas
La violencia laboral muchas veces es difícil de probar, ya que puede manifestarse de forma sutil o prolongada en el tiempo. Un abogado te guiará en la recopilación de pruebas, como correos electrónicos, mensajes, testigos o informes médicos, para fortalecer tu caso.
3. Acompañamiento en instancias administrativas y judiciales
En Argentina, existen organismos como la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OAVL) y la Secretaría de Trabajo donde se pueden realizar denuncias. Un profesional legal te orientará sobre dónde presentar tu reclamo, cómo hacerlo y qué esperar del proceso. Además, si el conflicto requiere una demanda judicial, un abogado te representará y velará por tus intereses.
4. Prevención de represalias y protección del trabajador
Muchos trabajadores temen denunciar por miedo a despidos, sanciones o acoso laboral aún mayor. Un abogado especializado puede solicitar medidas de protección y actuar en caso de represalias, garantizando que la empresa respete la normativa vigente.
5. Búsqueda de una compensación o reparación justa
Si la violencia laboral ha generado daños físicos, psicológicos o económicos, el asesoramiento legal es clave para reclamar indemnizaciones o medidas de reparación adecuadas.
Contá con un equipo especializado
En ESTUDIO PÉREZ BALLESTER & ASOCIADOS- ABOGADOS-, contamos con un equipo de profesionales especializados en derecho laboral, brindando asesoramiento y representación legal en casos de violencia laboral y otras problemáticas vinculadas al ámbito del trabajo. Nuestro objetivo es garantizar la defensa de los derechos de los trabajadores y ofrecer soluciones efectivas para cada situación.
Si la situación lo requiere, intervenimos en negociaciones con la empresa, audiencias de conciliación y demandas judiciales para lograr la mejor resolución posible para nuestros clientes.
Gestionamos reclamos de indemnización en casos donde la violencia laboral haya generado consecuencias económicas, psicológicas o físicas en el trabajador.
Si sufrís acoso, maltrato o discriminación en tu trabajo, no estás solo. En nuestro estudio jurídico en Buenos Aires estamos para ayudarte. Contactanos y protege tus derechos.